Una viajera en Musulmania: cómo viajar por un país musulmán siendo mujer.

Mi experiencia viajando por un país musulmán.

Les quiero contar y compartir un poco mi experiencia como viajera mujer en países musulmanes. Es cierto que aún no tuve el placer, o la desgracia, según como lo miren, de visitar un país que sea musulmán y que se aplique la ley sharia. Para aquellos que no lo sepan, la ley sharia o sharía es –básicamente- la ley islámica y constituye un código de conducta al cual deben atenerse los habitantes de ese lugar. A pesar de esto, les puedo asegurar que la diferencia te la hacen sentir igual.

En principio voy a explicar de manera muy breve -y de una forma para nada científica- de que se trata el tema de la vestimenta para las mujeres en el Islam.

Pequeña introducción.

Las mujeres (y en realidad los hombres también) deben vestir con Hijab. A diferencia de lo que pensamos, el hijab no es una prenda de vestir, sino que es un requerimiento del Corán para que los hombres y las mujeres se vistan y se comporten con modestia.J

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El Hijab es de uso obligatorio para entrar en las mezquitas.

Pero, como es sabido, en la práctica este supuesto código de vestimenta recae sobre todo con las mujeres, ya que también dice lo siguiente: “que bajen la vista con recato, que sean castas y no muestren más adorno que los que están a la vista, que cubran su escote con el velo y no exhiban sus adornos…” solamente a sus esposos y familiares cercanos.

No queremos explayarnos mucho en esto, solo entender (o al menos intentarlo) cuál es su punto de vista. Aunque muchos de los países musulmanes son de mente abierta –en general-, están habituados al turismo occidental y, por lo tanto, a aceptarnos a los extranjeros así tal cual somos y vestimos, esto no quiere decir que no te vayan a echar una miradita de más haciéndote notar que sos diferente, ¡y que lo que hacés está mal!

La idea de éste artículo no es asustarte, ni recomendarte que no vayas a esos lugares, ni mucho menos: todo lo contrario. Te vas a encontrar con una cultura riquísima y tan diferente a la nuestra, que me parece un delito que no la conozcas y le des una oportunidad.

No, la idea de éste artículo es prepararte y ayudarte a estar lo más cómoda posible en éste mundo tan diferente al nuestro. A que tomes las medidas necesarias: primero para que vos no te sientas mal y segundo para que puedas ser respetuoso. Al fin y al cabo, somos nosotros los que estamos “invadiendo” sus tierras y su cultura, aunque no estemos de acuerdo, y lo correcto sería mostrar respeto por sus creencias.

Viajar siendo mujer por un país musulmán
En una mezquita en Melaka, Malasia.

La realidad de la mujer en Asia.

En la mayor parte de Asia la mujer va cubierta. Aunque por diferentes razones que no siempre tienen que ver estrictamente con lo religioso. Por ejemplo, en Tailandia, muchas mujeres se cubren para que su piel no se oscurezca. La piel clara es signo de belleza, y de buena posición social (yes, exactamente al revés que nosotros donde el bronceado da cierto estatus).

Así que de una u otra manera, te van a hacer sentir diferente. Sea por la falta de costumbre de ver una mujer descubierta o porque piensen que sos una hereje que intenta seducir a todos los hombres del condado.  Aunque hagan 42 grados a la sombra, inentendible.

En particular, soy una mujer a la cual le gusta usar ropa corta y ajustada, sobre todo cuando hace tanto calor. Desde que iniciamos éste viaje, a pesar de saber que a veces iba a tener que cambiar, trato de respetarme y mantener mi forma de ser y mi libertad de vestir como me gusta.

Esto a veces se hace muy difícil: quizás las miradas más fáciles de ignorar son las lujuriosas. Aunque están lejos de ser disimuladas y algunos te hagan sentir como si estuvieras sola: que no te dejarían pasar sin cobrarte un peaje para nada grato.

Una, como mujer, está más “habituada” a ese tipo de miradas, socialmente somos eso que los hombres miran (horror). Hasta me resulta un poco triste pensar que me siento más segura, porque voy con Joaco, es como retroceder 45 casillas en el juego de la vida.

Sin embargo, personalmente, las miradas que peor me hicieron sentir (y eso que me considero una mujer que grita a los 4 vientos que no le importa lo que digan… se ve que no era tan así) fueron las de las mujeres musulmanas. Esa mirada que te reprueba… que dice “no te quiero atender, porque sos una vergüenza para las mujeres”.

Esto no significa que por un momento me haya creído ese discurso… Pero a veces me dan ganas de ponerme una capa y que nadie te vea nada más que los ojos, para salir un rato del foco de atención.

Capital del Islam en Malasia
Estuvimos en Kota Bharu que es, según ellos mismos la definen la "Ciudad Islámica"

Es importante que entiendas esto: si no te importa ESTÁ PERFECTO. Aunque te aconsejo que tomes los recaudos necesarios en los lugares que son estrictos: te pueden llegar a multar o a hacer pasar un muy mal momento. Eso sí: si te considerás una persona que se incomoda fácilmente, o pensás que sos sensible a éste tipo de situaciones, mi recomendación es la siguiente:

Algunas recomendaciones.

Siempre se va a notar que sos de afuera (salvo que te pongas encima toda la vestimenta típica) pero podés hacer algunas cosas para pasar un poco más desapercibida. Por ejemplo: usar pantalón largo, -comprate algo de una tela fresca para no sufrirlo-, remeras con mangas (largas o cortas) pero nunca musculosa. Y ojo con los escotes: es preferible que vayas cubierta, solamente por las dudas.

El pelo… La verdad que me miraron por el pelo también, pero no me voy a poner un pañuelo en la cabeza. Trato de llevarlo trenzado o recogido, y disfrutar el viaje.

Todo esto parece un montón, y seguro te saqué las ganas de ir a algún lugar con este tipo de cultura. Bueno, NO! Nunca dejes que una diferencia cultural te impida conocer ese lugar que tenés ganas de visitar.

Vale mucho la pena: conocés lugares increíbles, hay gente hermosa y podés comer comida exquisita. Y de paso, aprendés de que se trata y cómo vive el otro, tratando de entender que hay un mundo gigante allá afuera, que nada tiene que ver con nuestra realidad de siempre.

Es solamente tener en cuenta que estás yendo a un lugar distinto, y tenerte en cuenta a vos, cuidarte. Conocerte y hacerte el viaje lo más placentero y sencillo posible.

6 comentarios en “Una viajera en Musulmania: cómo viajar por un país musulmán siendo mujer.”

  1. Q buena nota!!!!! Nos muestra q cada avance por mínimo q sea en la lucha de las mujeres VALE LA PENA Esta experiencia va a modificar tu empatía con las mujeres del mundo Hermosa tu visión Besos

    • Gracias Majo! Si, es tal cual. Además que entendí algo mas. No podemos imponer nuestros avances en las luchas a culturas tan diferentes, sino esperar (porque no queda otra que evolucionar de ese estilo de vida) a que ellas se levanten, ellas busquen que su mundo cambie, y a su propia manera!

    • jajaja Gracias Nan! Muchas veces lo diferente nos da miedo. Pero en realidad es sólo conocer y saber cómo estar preparado. No quiere decir que no sea una gran y maravillosa experiencia!

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