Nuestra experiencia haciendo un voluntariado

¿Qué es un voluntariado?

Lo primero y más importante es explicarte someramente que es un voluntariado: es básicamente un intercambio de trabajo (ya sea hacer de recepcionista, limpiar, trabajar en una granja, enseñar inglés en escuelas, etc) por alojamiento y puede incluir una comida o más. A veces pueden agregarte cosas como clases o tours pero eso depende de cada lugar.

Nosotros en Canberra hicimos un voluntariado por alojamiento que, para ser sinceros, en el anuncio decía que también incluía desayuno, pero como cambiaron de locación no fue el caso (perdón por la catarsis, pero todavía no lo superamos). 

¿Qué aprendimos de esto? Que siempre hay que preguntar por todas las condiciones que hay en el anuncio antes de aceptar, sobre todo si hay determinadas exigencias que para ustedes son imprescindibles.

voluntariado en australia
Desayunando después de darle de comer a no sé cuántos chicos del primario.

¿Por qué decidimos hacer este voluntariado?

Antes de ir a Australia nuestra situación era la siguiente: nos estábamos quedando sin plata, necesitábamos empezar a generar algo de dinero en efectivo, sabíamos que era un país carísimo para vivir sin tener un salario aussie y no conocíamos a nadie que pudiera darnos una mano para conseguir trabajo.

Entonces, nuestro “plan” era llegar a Australia con un voluntariado ya acordado, y quedarnos dos o tres semanas ahí para acomodarnos, conocer gente, entender cómo funcionaba el país, cuál era la mejor forma de buscar trabajo etc. sin gastar plata prácticamente.

Las tareas para las que habíamos aplicado eran, básicamente, realizar trabajos de housekeeping por 15 hs semanales a cambio de un lugar donde dormir. Esto se torció un poco en nuestro caso pero creemos que para bien: hicimos trabajos de housekeeping, pero también fuimos ayudantes de cocina para los servicios dados a las escuelas que nos visitaban; y ayudantes de cocina y “baristas” en el Café del cual nuestros jefes eran dueños.

experiencia haciendo voluntariado
Ésta es la cara que puse cuando me enteré que iba a trabajar haciendo café y no limpiando casitas.

Haciendo limpieza, ustedes podrán pensar que no la pasamos demasiado bien, pero todo lo contrario. Descubrimos que no nos molesta ni un poco hacer este tipo de trabajos (¡aunque no te negamos que cansan y mucho!) y no solo eso, sino que conocimos gente hermosa y nos divertimos un montón mientras trabajamos en equipo.

La mayoría de la gente que hace limpieza en donde hacemos el voluntariado es de Bután, un país con el cual Joaco viene soñando desde chico con conocer. Asique imagínense nuestra sorpresa y emoción cuando fuimos capaces de encontrarnos con gente de ese increíble, pequeño y desconocido lugar (para los que no saben, ¡es considerado uno de los países más felices del mundo!). Y no solo fue estar con ellos en el trabajo, sino poder charlar, hacernos amigos y que nos inviten a ir a recorrer su hogar.

Cuando nos tocó trabajar haciendo el servicio para las escuelas, aprendimos muchísimo sobre cómo manejarnos en una cocina. Preparar el desayuno, almuerzo o cena, todo a máxima velocidad; y no solo eso, sino a enfrentarte a una horda de jovencitos hambrientos con acento australiano que te piden comidas que no estás seguro de qué demonios te están pidiendo.

Con nuestros amigos de Bután, después de un festival de música butanesa al que nos invitaron!

De nuevo, fue una experiencia divertida por la gente con la que tuvimos la suerte de compartir tareas y tiempo de trabajo. En general, siempre nos tocaron personas que nos brindaban sus conocimientos con amor y paciencia, y que nos tuvieron la confianza suficiente para darnos rienda suelta cuando el momento lo ameritaba.

Finalmente, el trabajo en el café: ya sea estando en el mostrador atendiendo al público y haciendo café, o en la cocina cocinando los cientos de pedidos que vienen al mismo tiempo, ¡la experiencia fue todo y más! Tuvimos la suerte de aprender a estar tranquilos cuando los clientes se amontonan, a hacer café con esas máquinas tan estrafalarias, a usar una caja registradora y a cobrar con tarjeta de crédito o débito (¡toda una experiencia!!), a cocinar cosas que no son tan típicas para nosotros, pero que para los australianos son del día a día.

Creo que el desafío más grande siempre fue aprender a interpretar el acento australiano, porque no les encanta que les preguntes muchas veces ¿WHAT?

La primera vez que me pidieron un café fue algo así: waiflacafisnsuga. Que significa: White flat coffee please with one sugar. Es intentendible el acento que tienen, además de tener que aprendernos parte del “slang”: “si-ia” (see you) “jai mai” (hi mate) y un millón de etcéteras.

experiencia de un voluntariado
Algunas veces ayudábamos en la cocina de este comedor: recibíamos a alumnos de colegios de todas partes de Australia.

Para nosotros hacer un voluntariado fue una gran experiencia, aprender nuevos oficios, compartir con gente nueva. Fue divertido y sabemos que en el futuro queremos seguir haciéndolo. Todo lo que aprendimos, sabemos que vamos a poder usarlo cuando queramos pedir una visa de trabajo en cualquier parte del mundo. E incluso, si llegase a ser el caso, y tenemos que volver a casa vamos a poder decir que somos expertos cafeteros, o artistas del sándwich como nos llamarón después de hacer 98 para dos grupos de escuela ¡en menos de dos horas!

Recomendaciones para hacer un voluntariado.

Después de contarte todo esto, lo único que queremos hacer es darte recomendaciones, basadas en nuestra experiencia.

  • Cuando estés buscando un voluntariado, fíjate bien cuantas horas de trabajo son semanales y hace la cuenta. Que no te exploten haciéndote trabajar todos los días y demasiadas horas y que no te quede tiempo para hacer nada más.
  • Fijate y averiguá bien, porque algunos lugares te quieren cobrar una especie de tasa diaria por quedarte con ellos (suelen ser lugares que tienen mucha demanda), y la verdad que es pésimo, porque le quita un poco el sentido que tiene todo este tema del voluntariado: ¡Estás pagando para que te den trabajo!!!
  • Leéte los comentarios de la gente que ya hizo un voluntariado en el lugar al que estás pensando aplicar. Es importante para que sepas y entiendas anticipadamente con que te vas a enfrentar cuando llegue el momento. Muchas de las aplicaciones o páginas de voluntariados tienen la opción de que puedas escribirles a los voluntarios para que te cuenten un poco sobre su experiencia.
experiencia con voluntariados
Cuando no trabajamos, salíamos a recorrer la ciudad!!

Hay muchísimas aplicaciones/páginas en las cuales podés registrarte para conseguir voluntariados. La mayoría son pagas, tenés que abonar una cuota anual, que si te ponés a hacer cuentas no es tan alta. Nosotros utilizamos Worldpackers, y nos costó 49 dólares la membresía anual (si usás ese link o el código “CONMOCHILAXELMUNDO” vas a tener un descuento del 20%), pero hay otras como Workaway o Helpx.

Esta fue nuestra experiencia haciendo un voluntariado, si querés decirnos algo o contarnos tu propia experiencia mandanos un mensaje!

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