Wat Pa Tam Wua: meditando en un templo budista.

Antes de llegar a Tailandia habíamos escuchado alguna experiencia de gente que se internaba unos días en un templo a practicar algo de meditación. En internet no habíamos encontrado demasiada información y, si bien nos interesaba un poco el tema, nunca lo pusimos como una prioridad en nuestro viaje.

Sin embargo, en un hostel en Chiang Mai coincidimos con Angie, una chica argentina que estaba viajando hacía bastante tiempo por el norte de Tailandia, y entre mate y mate nos contó su experiencia en el Wat Pa Tam Wua. El cuento en primera persona y la cercanía del templo con nuestro próximo destino (Pai) nos entusiasmó y terminamos decidiendo ir allí a “pasar unos días”.

Nuestra experiencia en el Wat Pa Tam Wua.

El templo está ubicado en un lugar privilegiado: una zona despoblada, en medio de unas colinas, a un kilómetro (más o menos) de la ruta que une Pai con Mae Hong Son. Para llegar allí nos tomamos un bus público (es una camioneta amarilla) por 100 baths.

El bus tiene destino a Mae Hong Son y hay que avisarle al chofer que uno va al templo, para que frene en el camino que comunica la ruta con el templo. Afortunadamente, nuestro chofer nos dejó exactamente en la puerta del templo, porque además de dejarnos a nosotros tenía varias cosas que dejar ahí.

Al templo se llega sin aviso ni reserva previa. Están acostumbrados a recibir gente en forma constante y todos los días se van algunos y llegan otros. Cuando llegamos hicimos el check in (como si fuera un hotel) y nos llevaron a nuestras habitaciones. Hombres y mujeres duermen en diferentes dormitorios.

Hay dos tipos de habitaciones: cuartos compartidos, en donde duermen varias personas acostadas en el piso y una suerte de bungalows privados donde cada persona tiene su cuarto y su baño. Lo habitual es ir a un dormitorio compartido cuando llegás y cuando se desocupa un cuarto privado, lo ofrecen.

En cualquiera de los dos casos dormís sobre una colchoneta finita que te dan junto con una manta (bastante fina también) y una almohada.

Cuando llegás también te preguntan si tenés ropa blanca. En caso que no tengas en el templo te facilitan pantalones y remeras/camisas para que uses durante tu estadía. Todos están vestidos de blanco (menos los monjes, por supuesto).

El lugar es sencillamente increíble: todo está bien cuidado y absolutamente limpio (con decirles que en 5 días no vimos una sola rata o ratón). Ubicado en medio de colinas imponentes, está lleno de árboles frutales y un hermoso lago con peces enormes.

Todo está preparado para que tengamos una experiencia con todos nuestros sentidos enfocados en la tranquilidad y paz interior.

El monasterio esta en medio de las montañas.

Qué se hace en el Wat Pa Tam Wua.

El día está minuciosamente organizado por un cronograma que se exhibe en el comedor. Te detallamos el cronograma y te explicamos qué se hace en cada momento del día.

– Hay que levantarse a las 5 am. Se supone que desde que te levantas hasta las 6/6.15 tenés que estar meditando en tu cuarto (esto casi nadie lo hace y no hay nadie controlando que se haga, obviamente depende del compromiso que uno tenga).
– A las 6.30 am se hace la ofrenda de arroz a los monjes. Toda la gente se arrodilla, en fila, con un plato de arroz y los monjes pasan de a uno para que le vayan poniendo cucharadas de arroz. Normalmente son 8 o 9 monjes los que hay en el templo.
– A las 7 am se desayuna. Lo que hay para desayunar depende de las donaciones que vayan llegando al templo. Nosotros siempre que estuvimos comimos arroz con algún agregado de verduras. En el comedor hay siempre agua caliente y té o café para prepararse, además de agua fría.
– A las 8 am. se hace la primera meditación del día. Hay algunas palabras del monje que encabeza la actividad explicando qué se va a hacer, cuál va a ser el objetivo, etc. y luego se hacen 3 tipos de meditaciones: caminando (40 minutos de caminata aproxinadamente por el complejo), sentado (30 minutos aproximadamente) y acostado (20 minutos aproximadamente). En total esto dura 2 horas o un poquito más.
– A las 10.30 se hace la ofrenda de comida a los monjes. Las mujeres sirven la comida en fuentes o recipientes y los hombres se la van pasando a los monjes para que se vayan sirviendo en sus platos.
– A las 11 se almuerza. Cuando nosotros estuvimos siempre hubo arroz con alguna verdudra. El último día también hubo noodles (fideos de arroz). A veces hay frutas de postre y a veces no, dependiendo de las donaciones. Esta es la última comida formal del día. Hay veces que por la tarde ponen alguna fruta en la mesa, hay veces que no hay nada.
– A las 13 se hace la segunda meditación del día y tiene la misma metodología que la de las 8. La única diferencia es que se camina por la montaña (a nosotros nos gustó mucho más).
– A las 16 hay que hacer alguna tarea para colaborar con el mantenimiento del templo. Lo que hace la mayoría (y lo que hicimos nostros todos los días) es barrer las hojas del terreno, juntarlas y tirarlas en una pila gigante.
– A las 18 es la última meditación del día. Lo que tiene de interesante, a diferencia de las otras dos, es que antes de meditar hay una ceremonia con todos los monjes, donde se cantan diferentes canciones. Hay un libro con todas las letras y el monje que dirige todo te va indicando el orden de la ceremonia. Luego se medita solamente 30/40 minutos sentados. Finaliza 19.30 aproximadamente.
– Se supone que a las 20 cada uno tiene que ir a su cuarto, meditar hasta las 22, y luego dormir.

Todo lo que los monjes hablan es en tai y en inglés.

Reglas del templo:

Hay una serie de reglas que todos los que visitan el templo deben conocer y cumplir.

1. No se puede consumir carne en el lugar. Todas las comidas son vegetarianas.
2. Las mujeres no se pueden dirigir a los monjes.
3. Hombres y mujeres no pueden dormir juntos, no se pueden tocar y no pueden hablar (esto último después de las 20 hs).
4. El que quiere hacer el retiro en silencio, se puede colocar un cartel que así lo indique. También hay mesas en las que no se puede hablar.
5. Si querés hablar, te piden que mantengas un volumen de voz bajo, para no molestar al resto.
6. No está permitido ningún vicio dentro del templo (ni fumar, ni tomar alcohol, ni drogas).

Otros datos de interés:

– Si bien no hay un mínimo de días, te sugieren que te quedes 4 al menos. De todas formas vimos gente que se quedó una sola noche y no pasó nada. No hay tiempo máximo de estadía (conocimos gente que estaba desde hace 20 días aproximadamente y no tenía planes de irse).
– En el lugar hay una biblioteca con varios libros, que uno puede tomar prestados para leer durante su estadía. La mayoría apuntan a enseñar sobre meditación y también sobre el budismo.
– Aconsejamos que se lleven algunas cosas para poder picar cuando tengan hambre, porque la última comida muchas veces es a las 11 de la mañana. Se supone que hay un kiosko en la puerta del templo, nosotros no lo vimos, pero la verdad es que tampoco lo buscamos.
– Luego de la meditación de las 8 y de las 13 el monje se queda con aquellos que quieran preguntar y/o sacarse dudas. Es un momento muy interesante ya que, en general, es difícil encontrarse con monjes que te puedan explicar un poco sobre budismo o meditación (no por falta de voluntad sino por la barrera idiomática).
– A la noche refresca bastante, con lo cual si no van durante la época de más calor (marzo/abril) tal vez les convenga llevarse algún abrigo liviano.
– Obviamente en el lugar no hay WiFi ni nada que se le parezca.
– La experiencia es totalmente gratuita. Se supone que uno, al momento de irse, tiene que dejar una donación al templo. A nosotros nos dijeron que, en general, eran 100 baths (unos 3 dólares) por día y por persona, pero queda a voluntad de cada uno.

Qué aprendimos.

La experiencia nos gustó, y mucho. En general, no sentimos la falta de conexión con el mundo exterior como una carga o algo díficil de sobrellevar. Tratamos de hacer la experiencia lo más auténtica posible y para esto procuramos no utilizar nunca nuestros teléfonos ni ningún aparato electrónico. Aprovechamos para leer mucho y llevarnos nuevos conocimientos (con decirles que cada uno leyó 3 libros en los 4 días que estuvimos).

Si bien el lugar y la experiencia apuntan a enseñar meditación vipassana, uno termina entendiendo mucho sobre la religión que profesan. Aprendimos la íntima relación que tiene el budismo con la meditación, cuál es su finalidad, etc.

Nosotros la recomendamos como una experiencia para conocer sobre meditación, pero fundamentalmente para entender cómo se vive en un templo, qué piensan los monjes budistas, qué es el budismo, etc.

El hecho de que no haya un intercambio económico por el hospedaje y la comida, hace que la escencia de la experiencia tenga que ver con algo totalmente espiritual y sincero, alejada del ánimo de lucro que se suele encontrar en lugares tan masivos y turísticos.

Difícil de encontrar algo tan auténtico, por lo menos en Tailandia.

Como ir al Wat Pa Tam Wua.

El bus público sale a las 10.30 de la “terminal de buses” que está en el centro de Pai, con destino a Mae Hong Son. Es una camioneta 4×4 amarilla y en vez de tener una caja (como cualquier pick up) tiene un espacio semi cerrado en donde entran unas 10/12 personas sentadas. El precio es de 100 baths y tarda unas dos horas y media en llegar al Wat Pa Tam Wua.

Las camionetas de Pai.

Si están en Chiang Mai, van a tener que ir primero a Pai y de ahí tomar el bus.

Para volver, lo mejor es esperar el bus que va de Mae Hong Son a Pai. Pasa a las 8 y a las 12. El de las 8 entra directamente al templo, con lo cual no hay que ir hasta la ruta. El de las 12 la verdad es que no sabemos exactamente si se puede tomar en la ruta o si pasa también por la puerta.

Contanos si tuviste alguna experiencia meditando, sea en Tailandia, India o cualquier país!!

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